El Fondo Monetario Internacional calcula que la economía española retrocederá un 1,7% en 2012 y un 0,3% en 2013 por el deterioro derivado de la crisis del euro y los recortes aprobados para reducir el déficit, según el borrador del informe del organismo al que ha tenido acceso la agencia oficial italiana Ansa. Estas cifras son bastante peores que las anunciadas en septiembre. El organismo presidido por Christine Lagarde publicará el próximo 24 de enero sus previsiones de invierno, por lo que habrá que esperar hasta la próxima semana para confirmar estos datos y conocer sus proyecciones sobre empleo y consolidación presupuestaria.
En cualquier caso, la nueva previsión para el Producto Interior Bruto (PIB) del FMI va en la misma línea que la mayoría de analistas internacionales, que en algunos casos como Moody's no descarta una profunda recesión de hasta el 2% en 2012. De momento, desde España, el Gobierno no ha actualizado lo que se conoce como cuadro macroecónomico con las cifras de PIB, paro y déficit que espera para este año y que sirve de base para realizar los presupuestos. Por este motivo, el Ejecutivo ha decidido prorrogar los presupuestos de 2011 hasta que elabore las nuevas cuentas en marzo.
Sobre este punto, el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, afirmó ayer que "lo más probable" es que la previsión para este año sea de una contracción del 0,5%. No obstante, matizó que el Gobierno "lo determinará en consenso con la previsión de la UE y del FMI". Por este motivo, a tenor de la cifra adelantada hoy por la agencia italiana, tendrá que moverse considerablemente a peor.
El propio ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ya adelantó a representantes del PP en la Comisión de Economía del Congreso que el informe de la institución internacional podría incluir una previsión de crecimiento negativa para España en 2012.
El estancamiento registrado en verano y la mala evolución que ha tenido la economía desde entonces a finales de año por el recrudecimiento de la crisis del euro ha obligado al FMI a revisar a la baja las cifras sobre España a lo largo del pasado ejercicio. Así, si en primavera de 2011 esperaba un crecimiento del 1,6%, en otoño rebajó esta cifra al 1,1% y, ahora, persiste en empeorarla hasta el 1,7%.
La rebaja de perspectivas para España se incluye en un amplio recorte de previsiones para la economía mundial, que crecerá apenas un 3,3% este año y un 4% el próximo, lo que supone respectivamente siete y cinco décimas menos de lo previsto en octubre, y especialmente duro en el caso de la zona euro, que sufrirá una contracción del 0,5% en 2012, frente a la expansión del 1,1% prevista anteriormente, para crecer un 0,8% en 2013.
Entre los principales países de la eurozona, las nuevas perspectivas del FMI señalan que Alemania crecerá un 0,3% este año, un punto menos de lo estimado en octubre, y un 1,5% en 2013, mientras el PIB de Francia lo hará en un 0,2% y un 1%.
No obstante, el mayor varapalo en esta actualización de previsiones económicas lo recibe Italia, cuya economía se hundirá este año al registrar una contracción del PIB del 2,2%, frente a la expansión del 0,3% estimada en octubre, y seguirá en terreno recesivo en 2013, cuando retrocederá un 0,6%, convirtiéndose junto a España en las dos únicas grandes economías que no aprovecharán la generalizada recuperación apuntada por el FMI para 2013.